La Junta de Castilla-La Mancha ha declarado la Fase de Emergencia Situación Operativa 1 del Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (PRICAM) para toda la región. La decisión, adoptada este viernes 6 de febrero a las 11:00 horas, permitirá movilizar todos los medios y recursos disponibles con el objetivo de apoyar a los municipios que puedan verse superados por las crecidas de los ríos.
El consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina, explicó que la medida responde a las previsiones de aumento de caudales en las cuencas del Tajo, así como a los desembalses programados. “Se ha tomado esta decisión para tener a disposición todos los recursos de los que dispone la Junta y poder atender a los municipios que no puedan dar abasto”, señaló el responsable autonómico en declaraciones a ENCLM.
Ruiz Molina quiso enviar un mensaje de tranquilidad a la población, afirmando que, según los datos disponibles, “no hay que temer ningún daño personal, sino daños materiales”. La activación de este nivel operativo supone la coordinación reforzada de los servicios de emergencia, bomberos, policías locales y otros operativos, que permanecerán desplegados para intervenir de forma inmediata en caso de que sea necesario.
